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Category Archives: Ficción

Un trapo sucio

“Parece una casa abandonada”, le decía la mujer cuando llegaba de trabajar. Se paraba en el portón antes de entrar, miraba el jardín, abría la puerta de la casa y le reprochaba el abandono y el descuido al hombre sentado en el sillón. Decidió que

Las cosas no van bien

Estaban acostados en el pasto. Eran ellos dos y el campo. Él tenía los ojos cerrados. Ella no sabía si se hacía el dormido o de verdad dormía, pero eso la tranquilizaba. Siempre le pareció una mala señal cuando alguien no cierra los ojos mientras

La plaza

Salvador fue el primero en llegar a la plaza, a ese lugar de la plaza que quién sabe por qué razón nos apropiamos, si ni siquiera tiene un banco. Es un pedazo de pasto bastante incómodo para sentarse. Lo habremos elegido, sin darnos cuenta, porque

Mediotanque

Volví a mi casa. Salvo por algunas construcciones nuevas, todo seguía igual en la pequeña ciudad que ya no era tan pequeña. Llegué por la mañana, y esperé en el living a que fuera una hora razonable para visitar a mis amigos. Mis padres dormían.

El sujeto

El sujeto acostumbraba a que la vida lo atropellara. El tiempo siempre está en ventaja y por mucho que el sujeto corriera, el sujeto nunca podría ganar. El sujeto decide dejar de correr, hacerse a un lado y caminar admirando el paisaje. Levanta los brazos

Fotografía: Nicolás Barboza

Colores

Joaquín miraba el patio desde la ventana. Hoy, por algún motivo que no comprendía, le resultaba extraño verlo vacío, sin ningún niño corriendo por allí. Los imaginaba, en ese preciso instante, sentados en sus bancos, ansiosos, conversando entre ellos esperando que llegase el recreo. El

Símil cuero

Era el último fin de semana de junio pero hacía calor. Nada atípico para San Juan. Algunas casas de Salto tenían la marca de agua recién grabada, esa que define el límite entre pintado y despintado, limpio y sucio, seco y húmedo. Desde el apartamento

El pasillo

Cuando entraba por la noche en el pasillo donde la luz se encontraba apagada, lograba percibir mi soledad en esa oscuridad. Me estremecía. Percibía que me seguían y se movían a medida que yo lo hacía, como estudiándome. Pero, nunca se acercaban lo suficiente como

Fotografía: Delfina Milder

Algo lindo

– Cerrá los ojos y pensá en algo lindo-, dijo la enfermera. No era tarea fácil. En este último tiempo, nada de lo que se le había cruzado por la cabeza podía considerarse lindo. Aun así hizo un esfuerzo. Pensó en su barrio en esa

Escondido en el patio

Entró a la casa como si fuera la primera vez. Caminó despacio hacia el estar, procurando no hacer ruido. El ambiente tenía un olor dulce, cálido, distinto al que esperaba encontrar. Le costaba mucho entrar a la casa de otros por primera vez, ya que